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Litigación algorítmica: cómo litigar cuando tus escritos también los lee una IA

Tus escritos judiciales ya no tienen un solo lector: también los procesa una IA. Eso cambia cómo se litiga —y qué riesgos hay que cuidar.

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La litigación algorítmica es el ejercicio de la litigación en un entorno donde los escritos y antecedentes del proceso ya no son leídos solo por personas —jueces, relatores, abogados— sino también por sistemas de inteligencia artificial.

Eso obliga a desarrollar dos competencias nuevas y complementarias: usar la IA para preparar mejor el caso y, al mismo tiempo, proteger el proceso frente a manipulaciones dirigidas a esos sistemas, como la inyección de instrucciones ocultas.

Desarrollé este concepto a partir de una idea que expuse en mi columna “Cuando la IA entra al expediente” (EstadoDiario, junio de 2026): el escrito judicial dejó de tener un solo lector. Hoy tiene dos.

El cambio de fondo: dos lectores

Durante siglos, toda la estrategia procesal se orientó a influir sobre personas. Hoy, cuando un relator o un abogado le pide a un modelo de lenguaje que resuma un expediente de cientos de fojas, parte del trabajo de lectura y síntesis lo hace una máquina. Eso significa que cada escrito se redacta —y debe revisarse— pensando en dos destinatarios: el humano que decide y el sistema que procesa. La litigación algorítmica es, en una frase, aprender a litigar para ambos.

Las dos caras de la litigación algorítmica

1. La IA como amplificador del buen litigante

Quien domina estas herramientas revisa más antecedentes en menos tiempo, explora más escenarios, anticipa los argumentos de la contraparte y llega mejor preparado a la audiencia. La máquina no reemplaza el juicio profesional: lo amplifica. Esta es la cara que conviene aprovechar.

2. El nuevo vector de riesgo: la inyección de instrucciones (prompt injection)

La cara oscura es que esos mismos sistemas pueden ser manipulados. El prompt injection consiste en esconder instrucciones dentro de un documento para alterar el comportamiento de la IA que lo lee. El problema técnico de fondo es que los modelos no distinguen bien entre los datos que deben analizar y las órdenes que deben obedecer: todo entra como texto.

Un ejemplo: una instrucción escrita en texto blanco sobre fondo blanco dentro de un escrito de apelación, invisible para el ojo humano, que le indica a la IA presentar como sólidos los argumentos de una parte y como débiles los de la otra. La IA no inventa hechos; simplemente selecciona, enfatiza y organiza de forma sesgada. El resultado parece equilibrado, pero no lo es.

Esto ya dejó de ser hipotético. En mayo de 2026, un tribunal laboral en Brasil detectó una demanda con una instrucción oculta dirigida a la inteligencia artificial y sancionó a los abogados responsables. Las técnicas pueden ser más sofisticadas aún: instrucciones detrás de una imagen, en capas ocultas del archivo o en los metadatos.

Qué exige la litigación algorítmica al abogado

  • Leer de otro modo a la contraparte: sospechar de lo que escapa a la vista —texto invisible, instrucciones ocultas, metadatos manipulados.
  • Usar la IA con desconfianza prudente: mantener el juicio crítico frente a respuestas que, por su aparente solidez, invitan a abandonar la reflexión.
  • Proteger la confidencialidad: no exponer información sensible al cargar documentos en sistemas de IA.
  • Verificar siempre: revisar toda salida de la IA antes de usarla, como exige además el deber profesional.

En la litigación algorítmica, la alfabetización digital deja de ser una ventaja competitiva y pasa a ser una condición básica de competencia profesional.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la litigación algorítmica? Es litigar en un entorno donde los escritos del proceso son leídos y procesados tanto por personas como por sistemas de inteligencia artificial, lo que exige usar la IA para preparar el caso y, a la vez, proteger el proceso frente a manipulaciones como el prompt injection.

¿En qué se diferencia de la “justicia algorítmica”? La justicia algorítmica se refiere al uso de algoritmos por los órganos que deciden y a sus efectos en los derechos fundamentales. La litigación algorítmica mira el ángulo del litigante: cómo cambian la estrategia y los deberes profesionales cuando los escritos también los lee una máquina.

¿Es legal usar IA para litigar en Chile? Sí. Usar IA como herramienta de apoyo es legítimo; lo que genera responsabilidad es manipular los sistemas (por ejemplo, mediante instrucciones ocultas) o no revisar críticamente sus resultados, lo que puede infringir deberes de buena fe y lealtad procesal.

¿Quién acuñó el término “litigación algorítmica”? El concepto fue planteado por Fernando Fernández Acevedo, socio fundador de AltLegal, a partir de su columna “Cuando la IA entra al expediente” (EstadoDiario, 2026).